Y si te animás y te la jugás.
Soy algo diferente, estoy loca, me confundo, me ilusiono, sueño despierta, me río sola, desconfío, tengo dudas, caigo, me levanto, y doy la cara, hago reír, odio sufrir, amo vivir, bipolar, y hasta a veces un poco cruel. Soy un poco caprichosa. Suelo quedar satisfecha, otras veces no tanto. Me cuesta un poco expresar mis sentimientos. Estoy segura de que lo peor que se puede hacer es perder el tiempo. La gente al principio puede pensar que soy tímida, pero simplemente necesito unas horas para tener un poco mas de confianza. Soy demasiado impulsiva, hago algunas cosas sin pensarlas, de las cuales suelo arrepentirme. Es muy fácil hacerme daño, soy bastante sensible, a pesar de que no lo demuestre siempre. Odio que me mientan. Soy muy celosa. Soy desordenada, a pesar de amar el orden. No me gusta maquillarme, me gusta ser natural. Adoro comprarme ropa. Me rio de cualquier cosa, y es muy poco lo que pido para ser felíz.
Acéptame como soy o mira como me voy. (♥)
sábado, 19 de mayo de 2012
Desde el 2009, año en que lo conocí a mi novio, fueron años de desdicha para mí. Enfermedades, muertes, bajas notas, estados de ánimo deprimentes, etcétera. Recién este año, pensé que las cosas, habían cambiado... pero no. Empecé con nervios, deprimida, nerviosa. Poco a poco, se me dio que conocí a gente hermosa. Que aunque ellas no lo sientan, para mí son amigas y me atrevo a decir, que confío tanto en ellas, que en algún momento, pueden llegar a ser las mejores. Me dan ánimo siempre, me sacan una sonrisa, me abrazan, todo. Y lo mejor, es que nos entendemos. Ayer, con el clima que acompañaba mis ánimos, tuve el parcial de biología, fue "bien", quiero creer, también, me dieron la nota de mi primer parcial. Un dos. Cuando me lo dieron, la palidez abarcó toda mi cara, mientras que las gotas de agua, se escuchaban caer por la ventana de la maldita aula, en la que dictan esa MALDITA materia, que acecha mis horas de sueños. Igualmente, con una sonrisa siempre, miré, como mis tres compañeras y dos amigas, se habían sacado buenas notas. Sí, mentí, como era de esperarse.. Cuando me preguntaron si estaba bien, no iba a decir que no. Entonces, guardé la bronca, las lágrimas y me aguanté dos horas y media que pasaron muy lento. Todavía sigo mal, pero al enterarme que a pesar de todo, hay forma de recuperarlo, me hable a mi misma y me dije: Melisa, vos podés. No decaigas.
Ahora sí, me siento más liberada... voy a estudiar.